El fenómeno de El Niño podría establecerse en Guatemala y extenderse hasta 2027.
El Insivumeh informó que el fenómeno de El Niño está próximo a establecerse oficialmente y que sus condiciones podrían mantenerse en Guatemala durante al menos el primer semestre de 2027. El escenario contempla una reducción de lluvias y un aumento de las temperaturas.

El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) informó que el fenómeno de El Niño está próximo a establecerse oficialmente, luego de registrar por cuarto trimestre móvil consecutivo valores positivos en el Índice Oceánico de El Niño (ONI).
El dato más reciente corresponde al trimestre junio, julio y agosto, cuando la anomalía alcanzó 1.8 grados Celsius. De acuerdo con el criterio utilizado por el Insivumeh, todavía falta un período para que el fenómeno sea considerado oficialmente establecido.
La institución explicó que, para declarar un episodio del fenómeno de El Niño o La Niña, las anomalías deben mantenerse durante al menos cinco trimestres móviles consecutivos, equivalentes aproximadamente a siete meses.
El Insivumeh señaló que, de mantenerse las condiciones actuales, el fenómeno de El Niño podría quedar establecido durante las próximas semanas.
Efectos previstos para 2027
Según las proyecciones del Insivumeh, las condiciones asociadas con el fenómeno de El Niño podrían prolongarse durante al menos los primeros seis meses de 2027.
Entre los posibles efectos para Guatemala se encuentran una reducción de las lluvias y un incremento de las temperaturas. Durante 2026 ya se han registrado déficits de lluvia cercanos a un tercio de los valores considerados normales.
Esta situación también ha tenido efectos sobre los niveles de los caudales, por lo que el Insivumeh mantiene vigilancia mediante su red meteorológica nacional para dar seguimiento a variables como precipitación y temperatura.
El fenómeno de El Niño se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental, acompañado de cambios en la circulación atmosférica, los vientos y los patrones de lluvia.
Sus efectos pueden modificar las condiciones de temperatura y precipitación en distintas regiones, favoreciendo períodos de sequía en algunas zonas y lluvias intensas en otras.





